La Cueva de Adulam y los Valientes de David 1 Samuel 22:1-2 / 2 Samuel 23 Cuando David huía de Saúl, se refugió en la cueva de Adulam. No estaba solo. A esa cueva llegaron hombres afligidos, endeudados y amargados de espíritu. Pero bajo el liderazgo de David, y por la gracia de Dios, estos hombres fueron transformados en valientes guerreros, temerosos del Señor y llenos de propósito. Dios transforma lo despreciado del mundo en instrumentos poderosos para Su gloria. En la cueva no estaban los más fuertes, sino los más quebrantados. No eran guerreros al principio, pero llegaron a ser los valientes de David, hombres decididos, fieles, y con temor de Dios. La cueva representa ese lugar donde Dios nos forma, nos quebranta y nos levanta. Tal vez estás en tu “cueva”, escondido, sin fuerzas o sin rumbo. Pero ahí, en lo oculto, Dios te está formando como un valiente para Su Reino.No importa tu pasado, si te rindes al Señor, Él puede hacer de ti un guerrero espiritual. Dios busca hombres y mujeres con corazones dispuestos. No perfectos, sino valientes que teman a Dios y estén dispuestos a seguir al verdadero Rey: Jesucristo.























